Embajador Ken Salazar, sobre la crisis migratoria: “Nunca en la historia habíamos visto este flujo de personas”
El embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, en conferencia de prensa el 11 de enero.ENRIQUE ROMERO (REUTERS)

Antes de iniciar su conferencia de prensa, Ken Salazar hizo una pausa y señaló al cielo mientras un avión sobrevolaba la residencia oficial del embajador de Estados Unidos en México. “El presidente Joe Biden y su esposa, la Dra. Jill Biden, pasaron por aquí”, dijo el representante diplomático. El embajador dedicó media hora a resaltar los principales acuerdos y el espíritu de cooperación a pocas horas de la clausura de la Cumbre de Líderes de América del Norte. “Fue una cumbre muy buena, aunque hay mucho trabajo por delante”, dijo. Salazar evitó hacer fuertes declaraciones sobre la captura de Ovidio Guzmán, hijo de El Chapo, la semana pasada y las disputas con sus socios mexicanos por la Reforma Energética del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Sí, habló, en cambio, de migración. “Es un problema difícil”, reconoció el político estadounidense. “Nunca en la historia se ha visto este flujo de personas”.

La rueda de prensa fue convocada este miércoles con la expectativa de que Salazar diera más información y especificidad sobre los acuerdos alcanzados tras la reunión entre Biden, López Obrador y el primer ministro canadiense, Justin Trudeau. El anuncio más concreto sobre la crisis migratoria se produjo, precisamente, la semana pasada, con el plan de la Casa Blanca de recibir hasta 30.000 inmigrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela que tuvieran un patrocinador y solicitaran su entrada con anterioridad. México se encargará de recibir a quienes no cumplan con los requisitos, la gran mayoría.

Miles y miles de deportados esperan en la frontera, una de las zonas más peligrosas y asoladas por la violencia del país latinoamericano. El año pasado cerró con más de dos millones de detenciones de migrantes, según datos oficiales. El embajador admitió que el corredor migratorio es “doloroso”, pero no dio a conocer nuevos detalles sobre cómo funcionará el nuevo plan de manejo de fronteras. Si bien organizaciones civiles denuncian desde hace meses una crisis humanitaria, la confianza de las autoridades de ambos países es que esta estrategia reducirá los flujos masivos de personas hacia el norte.

El plan se basa en la promesa de recibir refugiados de la invasión de Ucrania. Washington prometió casi al inicio de la guerra que habría miles de lugares para los ucranianos, pero en un principio no explicó cómo los iba a recibir y como consecuencia, miles de europeos llegaron en oleadas a ciudades fronterizas como Tijuana. . Tras unos días de incertidumbre, los ucranianos fueron admitidos expresamente, lo que generó sospechas entre los migrantes de otras nacionalidades, que han esperado durante meses.

“Estamos haciendo todo lo posible”, dijo Salazar sobre la política de inmigración de Biden. “La mayoría son buenas personas”, comentó sobre los migrantes. En el mensaje de cierre de la cumbre, López Obrador pidió a su homólogo estadounidense que redoble esfuerzos para regularizar la estancia de millones de mexicanos indocumentados en EE.UU. El embajador se hizo eco de este pedido y señaló que “el Congreso de Estados Unidos tiene que hacer su trabajo” y exigió a la Legislatura “ahora es el momento de que ayuden” en este tema.

Bajo el paraguas del TMEC, las disputas comerciales entre ambos países tuvieron que ser sacadas del programa oficial de la cumbre de la tres amigos. “Es un proceso que continúa”, dijo Salazar y dijo que existe un marco legal para resolver las disputas. El embajador afirmó que en varios estados hay entusiasmo por invertir en fuentes renovables, “las energías del futuro”, e insistió en que “lo más importante” es el plan de Biden para mitigar el cambio climático. “Se seguirá trabajando en las inquietudes que hay”, agregó. En términos generales, retiró su confianza en que Estados Unidos pueda convertirse en una “potencia económica”.

Sobre la detención de Guzmán, dijo explícitamente que no iba a hacer más comentarios, salvo que pediría a México “más extradiciones”. Además del hijo de El Chapo, la semana pasada arrestaron a Rodolfo Villarreal El gato, operador del Cártel de los Beltrán Leyva y uno de los 10 fugitivos más buscados por el FBI. Las prioridades de la Casa Blanca son el tráfico de fentanilo y de personas a manos de los cárteles, resumió.

“Sin seguridad no hay prosperidad, en eso estamos de acuerdo”, dijo Salazar sobre la lucha contra el fentanilo, una de las prioridades de Biden para la cumbre. “Es un gran problema en los Estados Unidos y México”, dijo. El embajador descartó que la ausencia de Alejandro Gertz Manero, Fiscal General de la República, en las conversaciones bilaterales envíe el mensaje de que a México no le importa la guerra contra las drogas. Merrick Garland, el homólogo estadounidense de Gertz Manero, viajó en la comitiva de la cumbre, aunque su homólogo no se presentó.

“Es hora de una transformación en América del Norte”, dijo con entusiasmo. Al finalizar la conferencia, el embajador agradeció a los medios por la cobertura de la cumbre, se acomodó el sombrero vaquero y se despidió de los reporteros. López Obrador y Trudeau cierran una agotadora jornada diplomática este miércoles, antes de que el primer ministro de Canadá vuele de regreso esta tarde.

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